Un espacio de cocina donde acceder a mis recetas más interesantes con trucos e ideas para cualquier ocasion. Daddy Rafa confía que disfruteis con ella y que creemos un espacio para aportar ideas culinarias. Aviso: ¡Marcado acento internacional!

domingo, junio 24, 2007

Berenjenas rellenas de queso y foie

Hola de nuevo una semana más. Lo cierto es que tenía previsto publicar esta receta más adelante porque no hace mucho que os propuse otro plato con berenjena, pero dado que pretendo colaborar con el Hemc #12 de esta vez, pues, he decidido adelantar la receta a esta ocasión. No todos los días se cumplen años, y he creído que el primer aniversario de esta idea de la olla suiza, es un motivo más que suficiente para plantearos este plato.


En fin, este plato que os propongo hoy es un plato que procuro pedir siempre que voy a comer al GURE AMETSA un restaurante en Salinas de Lenitz (Guipúzcoa) que lo preparan de muerte. Yo lo que os ofrezco es mi humilde adaptación, pero he de admitir que las de este restaurante son las mejores que he comido.

En fin, vamos con la receta:

Berenjenas rellenas de queso y foie

Ingredientes: (Para 4 Personas)

1 Berenjena hermosa
Agua
Sal
6 Filetes de foie fresco (lo ideal) ó 1 mi-cuit rico (aceptable pero no igual)
6 Lonchas de un queso que funda bien
Harina
1 Huevo
Aceite

Para la salsa:
1 Esqueleto de pollo y/o huesos variados
1 Puerro
2 Zanahorias
1 Cebolla
½ Vaso de Brandy
Agua
1 Chorrito de aceite de oliva
1 Diente de ajo
1 Pimiento verde
3 Zanahorias
1 Cebolleta
1 Tomate maduro
Sal

Elaboración:

Este plato no es muy difícil de hacer, aunque si laborioso. Vamos a preparar el plato en 2 etapas:
1º La salsa
2º La berenjena en sí.

Comenzamos por la salsa ya que requiere tiempo de elaboración. Hombre, lo ideal es si habéis preparado unos días antes un plato de caza o unas codornices, es usar un poco de esta salsa y ahorrarnos todo el trabajo de elaboración de la misma. Si no es el caso, os explico los pasos:

Lo primero es elaborar lo que se llama un fondo oscuro para ello ponemos en la placa del horno los huesos troceados y los dejamos dorar a fuego fuerte durante unos 15 minutos. Después, añadimos a la placa el puerro, 2 zanahorias y la cebolla todo bien lavado y picadito.

Una vez añadidas las verduras, las horneamos durante otros 15 – 20 minutos. Pasado ese tiempo, ponemos agua en una cazuela y añadimos los huesos y la verdura. En la placa, quedarán toda la sustancia del horneado y lo que hacemos es añadir el brandy y rascar para recuperar todos los jugos.

Añadimos todos estos jugos recuperados con el brandy a la cazuela con el agua, los huesos y la verdura. Ahora ponemos la cazuela a fuego fuerte y dejamos reducir durante unas 3 horas, desespumando de vez en cuando. Cuando tengamos un caldo muy concentrado, desengrasamos, colamos y reservamos el caldo. Ya tenemos el fondo oscuro listo.

Este fondo es la base de muchas salsas. Yo suelo prepararlo de vez en cuando y lo guardo en botes en el congelador para cuando quiero preparar un plato sin tener que tirarme mucho tiempo en la cocina.

Para la salsa que nos ocupa (salsa cazadora) hacemos lo siguiente: Lavamos, pelamos y picamos la verdura. En un cazo ponemos el aceite a calentar y añadimos el ajo. Cuando comience a dorarse, incorporamos el resto de la verdura excepto el tomate y añadimos un poquito de sal. Dejamos que la verdura se poche y quede tierna. Añadimos el tomate y 1 vasito el fondo oscuro y dejamos cocer unos minutos más. Ahora con ayuda de una batidora, pasamos la salsa, ajustamos de sal y reservamos para luego.

Ahora vamos con la berenjena: Lo primero es lavarla y quitarla las puntas. Después hacemos láminas transversales de medio centímetro de grosor. En un cazo ponemos agua a hervir con una pizca de aceite y sal. Cuando comience a hervir, añadimos las láminas de berenjena y las cocemos durante unos 3 minutos. Después, las retiramos una a una y cortamos la cocción añadiéndolas en un bol con agua fría. Escurrimos y reservamos con cuidado de que no se rompan.

Ahora, hacemos bocadillos con pares de láminas de berenjena: Ponemos una lámina, luego una loncha de queso (o dos si es muy larga) y ponemos:
a) En la versión ideal pero más cara: 1 filete de foie fresco que habremos hecho a la plancha con sal gorga y una pizca de aceite.
b) En la versión más económica: 1 porción de mi-cuit, extendido sobre el queso.
Por último tapamos con otra lámina de berenjena y reservamos.

Ahora, en un plato ponemos harina en otro batimos un huevo, y ponemos a calentar aceite en una sartén. Pasamos cada “librito de berenjena” primero por harina, luego por huevo y por último freímos en el aceite bien caliente.

Cuando estén bien rebozadas, las sacamos del aceite, y las escurrimos en papel absorbente para que no queden muy grasientas.


Ahora sólo queda montar el plato:

Ponemos las berenjenas rebozadas y cubrimos generosamente con la salsa que previamente hemos elaborado bien calentita y ¡a comer!.

El resultado, el de la foto:


Bueno, pues eso es todo por hoy. ¡Que no es poco!. Como suelo deciros, sed buenos, cuidaros y besos para ellas y abrazos para ellos.
Volveré prontito,

Papi

domingo, junio 17, 2007

Pollo Al-Andalus (con Azafrán y Almendras)

Hola nuevamente!. Aquí estamos un domingo más. Bueno, es un domingo más en España pero en Canadá hoy es el día del Padre. En fin, esto es sólo una anécdota, pero bueno…

Hoy os quiero proponer un guiso tradicional que, por eso de llegar azafrán y almendras, tiene influencias de nuestros vecinos de África del norte. Por eso lo he querido llamar así, pero lo cierto es que no deja de ser un pollo guisado con un toque distinto.

Hoy quiero dedicar la receta a otro de mis seguidores Starbase y a su blog
DECUINA que está la mar de interesante.

Y sin más, vamos con la receta: POLLO AL-ANDALUS

Ingredientes: (Para 4-6 personas)

Aceite de Oliva
1 Pollo Mediano en trozos
Sal
5 Dientes de ajo sin pelar
3 Zanahorias
1 Pimiento Verde
1 Cebolla grande
1 Vaso de Brandy
2 Hojas de Laurel
Agua
1 Cucharita de Azafrán
2 Puñados de almendras crudas

Elaboración:

Ponemos a calentar una cazuela grande en la que habremos puesto un buen chorro generoso de aceite de oliva. Cuando el aceite esté caliente, sazonamos los trozos de pollo y los vamos friendo en tandas hasta tener todos los trozos doraditos. No es preciso que el pollo se haga a la perfección, lo importante es que se doren. Si quedan crudos por dentro no hay que preocuparse porque con el tiempo del guiso se acabarán de hacer seguro. Reservamos los trozos de pollo.

Lavamos y pelamos las zanahorias y hacemos monedas de medio centímetro de grosor aproximadamente. Pelamos y picamos la cebolla lo más finamente que podamos. Lavamos y picamos el pimiento también lo más fino posible (del tamaño de granos de arroz).

Una vez tengamos toda la verdura lista, ponemos nuevamente la cazuela al fuego con el aceite en el que hemos frito el pollo. Añadimos los dientes de ajo enteros y sin pelar y toda la verdura picada: Zanahoria, cebolla y pimiento.

Sofreímos la verdura durante unos minutos e incorporamos el vaso de brandy y los trozos de pollo. Ahora dejamos que el alcohol se evapore dejando que el sofrito haga “plob-plob” durante unos 5 minutos.

Mientras tanto, en un cazo, ponemos a calentar agua con un poco de sal y con el azafrán hasta obtener una infusión de azafrán. Cuando el agua esté caliente y bien amarilla, incorporamos esta infusión al sofrito con el pollo justo hasta cubrir el pollo.

Ahora incorporamos el laurel, bajamos la fuerza del fuego a nivel medio y dejamos que el pollo se guise poco a poco. Es importante NO TAPAR la cazuela.

Cuando el pollo lleve un cuarto de hora de cocción, con la ayuda de un mortero majamos las almendras por tandas y las incorporamos en el guiso. Revolvemos un poquito y dejamos que el guiso continúe.

Después de 45 minutos – 1 hora, el pollo estará listo. Ajustamos de sal si es necesario y ¡listo para chuparse los deditos!.



En fin, bueno señores y señoras, como suelo deciros, besos para ellas y abrazos para ellos,

Volveré prontito,

Papi

domingo, junio 10, 2007

Curry rojo de cerdo

Hola de nuevo una semana más. Aquí estoy de nuevo proponiéndoos recetas diferentes. Hoy vamos con una receta india para los amantes de las especias. No es una receta mía. Está sacada de un libro de cocina oriental asiática pero está como siempre adaptada a mi gusto.

Siguiendo con la corriente iniciada y que hacía tiempo que tenía olvidada, voy a dedicar esta receta. Hoy quiero dedicársela a una seguidora, que aunque no conozco sé que le gusta el tema de las especias: ERGOLINA (SUSHIS) (me lo comentó cuando publiqué el post del libro). Va por ti!!

Bueno, dicho esto vamos con la receta.

CURRY ROJO DE CERDO

Ingredientes: (Para 4 personas)

4 pimientos rojos secos
1 guindilla de cayena
½ vaso de agua caliente
1 cebolla
2 de dientes de ajo
1 pedazo de jengibre fresco de unos 2 cms
2 ramitas de lemongrass
1kg de carne de cerdo cortada en tacos
2 cucharadas de pasta de tamarindo
3 cucharadas de aceite de girasol
150 ml de leche de coco

Elaboración:

El truco de este plato es macerar la carne. Se puede hacer con cerdo o con ternera, pero yo prefiero usar carne de cerdo. Lo suyo es decirle al carnicero que te corte tacos de carne de cerdo para guisar.

Pues bien, para macerar la carne, lo que vamos a hacer es preparar primero una pasta. Para ello:

Remojamos con el agua caliente los pimientos y la guindilla dejando que se re-hidraten. Si os gusta la comida muy picante podéis añadir otra guindilla aunque yo no os lo recomiendo porque al macerar la carne, el picante sale mucho.

Con una batidora, hacemos una pasta con: El agua con los pimientos y la guindilla, la cebolla troceada, los dientes de ajo, el jengibre, el lemongrass y el tamarindo.

Ahora, ponemos la carne en un bol grande, cubrimos con la pasta y dejamos macerar durante al menos 3 horas en la nevera. Os aconsejo que tapéis el bol con un film transparente por que si no, la nevera olerá toda a la mezcla. Las especias son fuertes y el olor es cañero.

Tras macerar la carne, vamos con la preparación del guiso: En una cacerola, ponemos el aceite de girasol a calentar. Cuando esté caliente, vamos sacando los trozos de carne de la pasta y los freímos uno a uno para que se doren un poquito. Los reservamos. Ahora añadimos la pasta y dejamos que se haga un poquito (se oscurezca un poco). Volvemos a incorporar la carne y dejamos que se cocine la carne durante unos 30 minutos a fuego medio. Cuando la carne esté tierna, añadimos la leche de coco, dejamos otros 10 minutos a fuego lento y ¡listo para comer!.

Se puede comer sólo o acompañado con arroz y anacardos. A continuación os pongo la foto para que os hagáis una idea de cómo queda.



Ale, os dejo hasta otro rato. Besos para ellas y abrazos para ellos.

Papi

domingo, junio 03, 2007

ESPINACAS SALTEADAS CON JENGIBRE Y SOJA

Hola de nuevo, aquí estamos una vez más con una recetilla. Hoy quiero publicar una receta sencilla como ella sola pero que me encanta. Estoy seguro que muchos las haréis a menudo para cenar o para comer pero lo que no tengo tan claro es que las hagáis del modo que os propongo.

Podemos decir pues que lo que hoy os propongo no es una receta como tal sino un truquillo para hacer un plato simple de todos los días pero con un toque diferente y más sabroso.

Hace tiempo que no dedico recetas a la gente, voy a ver si retomo esta tradición, así que hoy quiero dedicar esta receta a PUTATRIAT. Aunque no nos conocemos, sé que es lector habitual y que suele hacer sus pinitos en la cocina. Un abrazo desde aquí!!.

Bueno, dicho esto, vamos con esta receta sencillita pero rica – rica:

ESPINACAS SALTEADAS CON JENGIBRE Y SOJA

Ingredientes: (Para 2 Personas)

1 Bolsa de hojas de espinacas frescas
1 Chorrito de aceite de oliva
1 Trozo de jengibre fresco de unos 5 centímetros
3 Cucharadas de soja (Kikkoman)
1 Cucharada de sésamo (si es garrapiñado mejor que mejor)
1 Cucharada de piñones

Elaboración:

Lo primero y siempre importante es lavar las espinacas. En muchos paquetes pone eso de “listas para consumir” pero mi respuesta es: ¡Y un carajo! , la de veces que me he encontrado cositas dentro de estas bolsas. No cuesta nada pasar un agua a la verdura y asegurarse bien de que quedan limpitas.

Una vez limpias, escurrimos y reservamos.

Ahora preparamos el jengibre. Respecto al jengibre os comentaré que suele suceder y un truco para solucionarlo. Mucha gente no lo compra fresco porque dice que usa un poco y que hasta que vuelve a utilizarlo se le estropea. El truco es súper simple: Se congela. Yo suelo comprar un manojo, lo meto en una bolsa de congelar y lo tengo siempre en el congelador. Cuando lo necesito, lo pelo y lo corto directamente congelado. Es más fácil de rallar y con un cuchillo afilado es sencillo sacar láminas sin necesidad de descongelarlo. De esta forma está siempre fresco, te asegura el sabor del jengibre fresco y no pierde propiedades.

Bueno, pues dicho esto, sigo con la receta: Picamos el trocito de jengibre finamente y lo reservamos.

Ahora ponemos una sartén grande a calentar con un chorrito de aceite. Cuando esté caliente, añadimos el jengibre y dejamos que se saltee un poquito. Añadimos las espinacas frescas y limpias a la sartén y dejamos que se salteen bien. Veréis que lo que inicialmente no entra casi en la sartén, en pocos minutos cabe de sobra. Es importante NO cocer las espinacas antes. Si cocemos previamente las espinacas pierden todas las propiedades y vitaminas ya que se quedan en el agua. No os preocupéis porque se queden duras porque eso no ocurre. Simplemente salteándolas directamente en la sartén salen riquísimas.

Una vez las espinacas se reduzcan y suelten todo el agua que llevan, se habrán reducido a más de la mitad. En ese momento, añadimos la salsa de soja y dejamos que se reduzca a fuego bajo.

Cuando la soja se haya reducido, sólo queda decorar con los piñones y el sésamo y ¡Listo para comer!.


Bueno señores y señoras, niños y niñas, amigos y amigas, sed buenos y cuidaros mucho. Nos vemos prontito. Volveré.
Besos para ellas y abrazos para ellos,

PAPI